Kuagros comunitarios y urbano: nuevas formas de resistencia y pervivencia cultural para la educación palenquera

Plantear una perspectiva de pensamiento educativo afrocolombiano implica realizar la reflexión sobre los fines de la educación, por ende, los saberes en los que se debe soportar a partir de una mirada al pensamiento crítico afro como forma de conocer la identidad afrocolombiana. En este sentido, es necesario establecer un marco teórico para comprender el pensamiento educativo afrocolombiano, para lo cual las ideas de García-Rincón (2019) remiten a una episteme que se articula al pensamiento cimarrón histórico-cultural presente en la diáspora afrolatina colombiana, que se evidencia actualmente en los palenqueros y sus prácticas culturales. El autor plantea que este pensamiento recoge y se sustenta en: a) las construcciones ancestrales de identidad, autonomía y libertad de las poblaciones negras en Colombia a partir de la llegada de la Diáspora africana, paso por la colonia, siglo XX y que persisten en la actualidad como parte de la resistencia cultural; b) aportaciones de intelec tuales en diversas áreas con una postura crítica de cuestionamiento a la posición estatal de la educación oficial en el siglo XX; y c) el movimiento social afrocolombiano, precursor de iniciativas educativas al margen de lo oficial (maestros y comunidades) que concretan prácticas educativas en oposición al proyecto educativo occidental colonial.

A partir de estos elementos, el pensamiento educativo establece sus fundamentos en la insumisión histórica de los negros en el país. Un primer fundamento lo plantea el autor al referirse a la historia de la libertad como un alejamiento de todo lo que implique sujeción para el negro, una no institucionalización de su ser, un mantenimiento de su cimarronaje. Un segundo fundamento son las ansias de maestros, líderes y académicos de transformar el proyecto de la escuela oficial con la apertura a la diversidad epistémica, es decir, descolo nizarla. Para lo cual, se apela a la interculturalidad crítica para el pluralismo de ideas. En ello la escuela debe ser una polifonía de saberes de la humanidad que representa una ética de la diversidad como propone García-Rincón (2019), donde los negros han sido pioneros en su historicidad humanista. Estas miradas presentan una relación de tensión entre la racionalidad técnica y la cultural-política, que implica, por parte de la segunda, una resistencia a las lógicas del capitalismo colonial, racista, moderno, deshumanizador y controlador del sistema educativo para producir los sujetos que requiere. Para ello, la racionalidad cultural y política con la que los afrocolombianos desarrollan sus ideas en educación se centra en la recuperación de una episteme sistemáticamente excluida y en la creación de una conciencia nacional que fuese capaz de comprender y compartir en la diversidad étnica y cultural. Esta racionalidad cultural y política es, también, la apuesta por un humanismo afrodiaspórico, que confronta el racismo y toda acción deshumanizadora presente en el sistema público de educación (García-Rincón, 2019, p. 251). Este planteamiento de humanismo afro se relaciona con las estrategias de afronta miento de la esclavización como una suerte de pensamiento reflexivo crítico con elementos de solidaridad y cooperativismo para restituir su humanidad. García-Rincón (2019) distingue tres formas en que el pensamiento afrodiaspórico, o de insumisión epistémica, ha intervenido en el debate educativo nacional oponiéndose a la voluntad de verdad estatal: la postulación de una epistemología de la educación afrocolombiana, el intento de cambiar los poderes de la escuela y la creación de símbolos culturales que actúan como narrativas cohesionadoras para el ejercicio de la unidad y la autonomía (p. 255). En este sentido, la exploración de los saberes ancestrales y de las estrategias de transmi sión cultural tradicionales para su defensa y socialización es una apuesta por una educación propia. Por ende, debe asumir pedagogías y didácticas que permitan un pensamiento des esclavizador, insumiso y de resistencia en la escuela (Cuevas-Marín, 2013; Freire, 2005). Entre los saberes ancestrales de los palenqueros, que posibilitan posicionarse en un pensamiento de resistencia, está la manifestación cultural Ma-kuagro. Los kuagros pueden ser entendidos como parte de la forma autónoma de aprendizaje o pedagogías propias que usan los palenqueros y palenqueras para la transmisión cultural. Dado que en ellos confluyen todas las expresiones y elementos de esta comunidad, es donde se ponen en práctica las interacciones y representaciones sociales, las contradicciones y la resolución de conflictos, y todos los aspectos que tengan que ver con la vida misma de este colectivo social (Restrepo y Pérez-Palomino, 2005). Con base en la importancia que representa para la cultura palenquera Ma-kuagro se formuló la siguiente pregunta de investigación: ¿cuáles son las interpretaciones actuales asociadas a la manifestación cultural Ma-kuagro identificadas por los palenqueros que permitan profundizar en su comprensión para el fortalecimiento de la educación propia en San Basilio de Palenque y la diáspora palenquera? Ma-Kuagro: revisión de literatura La estructura organizativa de San Basilio de Palenque es entendida con relación al kilombo africano que es traído, recreado y transformado en el devenir de la esclavización trasatlántica. Lo anterior, dio lugar a asentamientos en los que había mistura de negros pertenecientes a diferentes pueblos africanos en Colombia y Latinoamérica (Lara, 1981). Autores como Borrego-Plá (1973), Gutiérrez-Azopardo (1980; 1996) y Navarrete-Peláez (2008) han descrito aspectos relevantes de los palenques con relación a su ubicación, es tructura, economía, religiosidad africana, conformación familiar y relaciones de parentesco. En particular, se ha establecido que las creencias y estructura del pueblo de San Basilio de Palenque tienen sus raíces en la región Subsahariana del continente africano, par ticularmente del Congo y Angola con un habla criolla que conserva términos del bantú (De Granda, 1978). La literatura sobre kuagro remite, necesariamente, a lo descrito en los estudios antropo lógicos con participación de Friedemann (1979; 1983; 2002). La autora describe cuatro aspectos esenciales de los kuagros: 1) el reclutamiento, 2) la inauguración y el entrena miento, 3) las reglas, y 4) los juegos y ritos de guerra (Friedemann, 1983; 1998). En estos aspectos recoge elementos de conformación y funcionamiento en torno a la vida cotidiana del ser palenquero o palenquera que han sido retomados y reinterpretados por autores como De Ávila-Torres (2017), De Ávila-Torres y Simarra-Obeso (2012), Gerrero et al. (2004), Hernández-Cassiani et al. (2008), Restrepo y Pérez-Palomino (2005), Simarra-Obeso (2013) y Simarra-Torres y Douglas Martínez (1986). Los mencionados, ya no van a hablar de recluta miento sino de formación, conformación o inicios de un kuagro. Además, no hacen referencia a la inauguración y el entrenamiento, sino que han optado por la presentación o el dar a conocer el kuagro, centrándose en el acto público de la jarochería. En contraste a las reglas, se describen valores, derechos y deberes entre los miembros que son orientadas por su kan kamajan o kankamajana1. Finalmente, los juegos y ritos de guerra se mantienen con la riva lidad entre kuagros de barrio arriba y barrio abajo con eventos deportivos y culturales, entre los que se destacan las peleas a puños y el fútbol. Otros autores, entre ellos, Cassiani (2003), hacen énfasis en la expresión kuagro como institución cultural referente de la identidad palenquera. Por su parte, Reiter (2014) des cribe kuagro como una forma de organización social africana que se arraigó en el pueblo de San Basilio de Palenque, que ha tenido transformaciones entre el primer asentamiento cimarrón liderado por Benkos Biohó, entre 1599, 1603 y la actualidad. Lo cual coincide con Arrázola (1970), quien describió el territorio del pueblo palenquero y la pervivencia del cimarronaje en Colombia como expresiones de libertad, al ser el primer pueblo libre de América. En la revisión de literatura para el periodo 2016 – 2023, en la plataforma EbscoHost con los términos “kuagro” y “palenque” se obtuvo un registro de 101 publicaciones, de las cuales solo diez eran artículos académicos que retomaban la manifestación cultural kuagro o hacían alusión al Palenque de San Basilio. De los diez artículos solo tres tenían como tema central el kuagro. En el primero, se rescata la figura del kuagro en su estructura, reglas y valores para el diseño e implementación de una propuesta pedagógica intercultural basada en su pensamiento societal para promover prácticas de convivencia pacífica en el contexto escolar (Cabarcas-Bello, 2018). En el segundo, se describe el kuagro como saber y práctica del pue blo de San Basilio de Palenque (De Ávila-Torres, 2017); y en el tercero se rastrea el kuagro como un saber que el estudiante lleva a la escuela y el docente lo preserva y fomenta (Horton, 2022). En los siete artículos restantes solo se menciona al kuagro o al pueblo de San Basilio de Palenque con relación a temas como: pueblo receptor de desplazados de comunidades cercanas (Luquetta-Cediel et al., 2019); plantas medicinales usadas en la población (Caballero-Gallardo et al., 2023; Quintana-Arias, 2016); paisaje cultural y ambiental de Palenque (Mantilla-Oliveros, 2022; Montoya y Solarte, 2016); monumentalización a Benkos Biohó (Ferrari, 2016); rol de las mujeres descendientes de cimarronas en la construcción y la reconstrucción de territorios (Zavala-Guillen, 2023); marginación y pobreza histórico estructural de un afrodescendiente palenquero en Colombia (Fernández-L’Hoeste, 2023). En este contexto, se identifica una baja investigación específica sobre kuagro en la actualidad que permita llevar este saber a la escuela como parte de propuestas etnoeducativas o de proyección a una educación propia. 

  • Autor
    Gina Morales-Acosta, Dimas del Rosario de Ávila-Torres
  • Última actualización
    31/01/26

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